Hola! Herman@s Quiero compartir con ustedes Enseñanzas de los Maestros Ascendidos y de otros Maestros que han traído tanta Luz a nuestros corazones y hoy, nos pueden enseñar como hacerlo, teniéndolos a ellos como ejemplo y como guías invaluables, que a través del Amor Divino, iluminan nuestro camino hacia la Luz.
lunes, 12 de marzo de 2018
Meditación 2 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).
"Si alguno viene a mí, y no odia a su padre ni a su madre,
a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas
y hasta su propia vida no puede ser discípulo mío".
(Lc 14.?6)
Echa un vistazo al mundo y observa la infelicidad que hay en torno a ti y dentro de ti mismo. ¿Acaso sabes cuál es la causa de tal infelicidad? Probablemente digas que la causa es la soledad, o la opresión, o la guerra, o el odio, o el ateísmo...
Y estarás equivocado.
La infelicidad tiene una sola causa: las falsas creencias que
albergas en tu mente; creencias tan difundidas, tan comúnmente profesadas, que ni siquiera se te ocurre la
posibilidad de ponerlas en duda. Debido a tales creencias.
Ves el mundo y te ves a ti mismo de una manera
deformada.
Estás tan profundamente "programado" y padeces tan intensamente la presión de la sociedad que
te ves literalmente obligado a percibir el mundo de esa manera deformada.
Meditación 1 ( (Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor).
“¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?” (Mt 16,26)
Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido… Y compáralo con el sentimiento que brota en tu interior cuando contemplas la salida o la puesta del sol, o la naturaleza en general, o cuando lees un libro o ves una película que te gustan de veras. Trata de revivir este último sentimiento y compáralo con el primero, el producido por el hecho de ser elogiado. Comprende que este primer tipo de sentimiento proviene de tu propia “glorificación” y “promoción” y es un sentimiento mundano, mientras que el segundo proviene de tu propia realización y es un sentimiento anímico. Veamos otro contraste: recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando obtienes algún éxito, cuando consigues algo que anhelabas, cuando “llegas arriba”, cuando vences en una partida, en una apuesta o en una discusión. Y compáralo con el sentimiento que te invade cuando disfrutas realmente con tu trabajo, cuando de veras te absorbe por entero la tarea que desempeñas.
Anthony De Mello de su Libro Una llamada al Amor PRESENTANCION DEL LIBRO
PRESENTACIÓN
Las meditaciones que contiene este libro no son ninguna especie de nuevas doctrinas; tampoco se trata de un libro de meditaciones sobre teología cristiana, sino de las "memorias" de un místico que tuvo el valor de ver la realidad y que, como consecuencia de ello, vivió lleno de compasión y amor por todos los seres y todas las cosas y se deleitaba "con todo y con nada". En cierto sentido, el libro tiene algo de autobiográfico, porque refleja la dolorosa trayectoria que tuvo que recorrer Tony en los últimos años de su vida para renunciar a
cualesquiera ideologías, fórmulas e inclinaciones y acceder a la vida, al amor y a la libertad y estar solo.
El libro versa, ante todo, sobre el amor y los obstáculos al mismo: apegos, instintos, deseos...; en una palabra: sobre
los condicionamientos y el modo de liberarse de ellos y conseguir ver, conseguir amar.
miércoles, 7 de febrero de 2018
POR EL ESPÍRITU DEL SOL.- CAP. 11: AQUÉL QUE VIENE...(último capítulo del libro)
Damasco - 28 de julio.
«Hoy leo en vuestros corazones una pregunta sobre los tiempos que se avecinan... En verdad, sé bien quepara muchos esta pregunta es más apremiante que otras muchas. Pero no os anunciaré de qué estará hecho el mañana, ya que más bien seréis vosotros quienes me lo diréis según como acojáis mis palabras. No, no soy el disolvente del que podéis esperarlo todo a fin de que se borren vuestras angustias y vuestros males. No es ésa la función de ninguno de mis hermanos de los mundos de la Luz dorada. Cada uno de vosotros será su propio barquero para salvar las estrechas gargantas del final de esta era. Es lo que he venido a deciros y lo
que constituye la esencia de mi llamada. Nunca vuestro destino ha estado tanto en vuestras manos como en esta hora, nunca os habéis encontrado enfrentados de este modo con vosotros mismos.
Si no comprendéis perfectamente esto, nada de lo que os he enseñado hasta ahora puede tener utilidad.
No debéis estar de acuerdo con todo esto porque "es la voluntad del Maestro Jesús". En primer lugar, no soy vuestro maestro, ya que un maestro ordena y regenta todo. En segundo lugar, los elementos determinantes de vuestra reacción no deben ser la fuerza de un nombre o el aura de una firma. Vuestro corazón debe cambiar por sí solo. La Luz hace un llamamiento a vuestra capacidad de escuchar y de llenaros de energía. La lógica mental aliada a la escucha de las más bellas palabras y de los mayores nombres no obrará la metamorfosis.
De ser así, ésta ya habría tenido cien ocasiones de efectuarse. El disparador del "Vertedor de Agua", de Acuario, debe proceder de otra parte, de vuestro centro, es decir, de vuestra toma de conciencia del hecho de que, en adelante, la Salida aparece en vosotros.
POR EL ESPÍRITU DEL SOL.- CAP. 10: ORACIÓN, MEDITACIÓN Y ACCIÓN
Damasco - 27 de julio.
Una habitación en lo alto de un edificio en terrazas y con balcones descoloridos por el sol... ¡Una estrella de ocho puntas grabada en el cristal de la puerta nos ha hecho sonreír!
Nos acoge una familia de amigos, y nos ofrece lo más bello que tiene. Máximo e inestimable regalo: un gran ventilador que han venido a colocar en una esquina de la habitación. Chirría al girar, y nos saca del pesado sopor del atardecer. ¿Hace siempre tanto calor en Damasco? Cuando subíamos por una estrecha escalera de hormigón, la mirada divertida de nuestros anfitriones nos dijo claramente «sí».
Fuera, hay un increíble guirigay de cantos orientales. El canturreo de las radios y las melodías improvisadas por algunos jóvenes cargan el aire como un perfume mareador. En adelante, será inútil esperar al silencio. Sabemos que el sonido de los instrumentos de percusión irá creciendo a lo lejos en la noche que se acerca. Flota a nuestro alrededor como las volutas de incienso que llenan los templos durante las ceremonias.
Más vale aceptarlo, dejar que destile su sabor hipnótico. De todas maneras, la ventana apenas cierra y las casas vecinas nos remiten el alegre eco de su vida íntima.
POR EL ESPÍRITU DEL SOL.- CAP. 9: EL OLVIDO DE RESPIRAR
Tartus – 26 de julio - Hotel C.
«Cuando mi corazón se abre a la escucha total del canto de vuestro mundo, con demasiada frecuencia sólo percibo un gran lamento. Es el lamento de una ola que, olvidando que es el océano entero, cree chocar sin objeto contra arrecifes incomprensibles. Esa ola es, por supuesto, vuestra humanidad, y cada una de las gotitas que la componen tiene el rostro de un alma que espera su hora, ovillada sobre sí misma en el vientre de una madre.
¿Qué dicen esos rostros? Hablan de un sol ya lejano en ellos, y del que temen no haberse llevado ninguna esquirla para recordar... Dicen: "¡No quería volver!".
¿No lo habéis oído nunca, ese suspiro de los seres que vuelven hacia la tierra con una maleta en cada mano? A cada uno de esos seres a quienes les pesa la vida dedico estas palabras, a fin de que se acostumbren a la alegría.
Para muchos de vosotros, volver a este mundo representa un dolor; dolor, decís, por tener que librar un combate por todo lo que puede proporcionar un poco de felicidad, pero yo diría más bien dolor ante el temor a encontraros frente a vosotros mismos.
En verdad, amigos, la materia que os acoge es un espejo. Os devuelve la imagen infalible de lo que os limitáis a ser, y de lo que no sois todavía... Y eso lo habéis sabido antes incluso de vuestro primer parpadeo.
POR EL ESPÍRITU DEL SOL.- CAP. 8: LAS ENERGIAS DE LA SOMBRA
Lattakié - Hotel M. - 21.45 h. - 25 de julio.
Esta noche, como todas las noches, ante el misterio del silencio que se desliza en nosotros, la pared de nuestra habitación empieza a irradiar. Y, sin embargo, esta vez las cosas son diferentes. De su luz no surge ninguna voz. Sólo viene hacia nuestras siluetas sentadas en el suelo. Pero quizá sean más bien nuestras conciencias quienes avanzan hacia la realidad de la luz, como la de Alicia cruzando el espejo. No obstante, no nos habita ningún deseo, ninguna voluntad que pueda poner trabas al papel que se nos asigna claramente: el de eclipsarnos y grabar todo en nosotros, con la precisión del orfebre y la neutralidad del monje copista.
En unos segundos, el raudal de claridad blanca se ha vuelto más denso; estamos en su centro y parece que se agitan formas todavía imprecisas pero que, poco a poco, se disponen a formar un decorado. Un instante más y todo se habrá estabilizado.
Ahora, los ojos de nuestra alma están suspendidos en algún lugar en el corazón de una extensión de nieve y de hielo. Sopla el viento, llevándose con él nubes de cristales inmaculados. Hay árboles por todas partes, grandes bosques de coníferas, completamente blancos y petrificados por el frío. Nuestras miradas quisieran abarcarlos, palpar en ellos algún indicio de vida, pero parece que, en el horizonte lechoso, el Cielo y la Tierra se hubieran fundido uno en el otro desde el Comienzo de los tiempos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





