martes, 21 de marzo de 2017

Satya* Me siento una alumna que tiene que aprender mucho todavía*


Pregunta:
Me siento una alumna que tiene que aprender mucho todavía.
Respuesta:
“Y entonces, más que nunca, siéntete una niña alegre de estar en la escuela, en una escuela especial, dónde mucho se juega y todo se aprende jugando.
Da siempre espacio a tu niña, en cualquier lugar y con cualquier persona. Da espacio a la sencillez, al candor, a la claridad, a la limpidez, a la espontaneidad y añade la compasión total que te ayudaré a aprender, tomándote de la mano, acompañándote con Mi Amor.”
Pregunta:
Si todavía tengo que aprender mucho, ¿cómo puedo sentirme una Maestra de Luz?
Respuesta:
“Puedes, porque no tendrás que enseñar nada, simplemente ser, simplemente manifestar tu Luz, tu Esencia, compartir tus experiencias.

Cada vez menos las palabras servirán, será tu experiencia una ayuda para quién la misma experiencia vive, será tu Esencia un regalo, será tu ejemplo una enseñanza.
Lo que cuenta es vivir las propias experiencias para realizar el diseño elegido, para evolucionar, no para enseñar.
Así realmente nos preparamos para enseñar luego de la manera correcta, en el momento oportuno, en lugares donde existe necesidad de esto, y sólo existe necesidad de esto.
Siéntete siempre una niña que todavía necesita ser guiada, tomada de la mano y te prepararás para tu tarea, pero no pienses ahora cómo y dónde será, así lo vivirás con humildad.
Prepárate como si frecuentaras los primeros años de escuela, cuando no puedes saber cuál será tu tarea, tu expresión, aunque puedes soñarla, desearla.
Deja que el Alma te guíe, deja que Yo te tome de la mano.
En la gran escuela de la vida aprende más de lo que puedes.
Ésta es la Esencia de la Maestra de Luz:
eres para que los demás sean,
actúas para que los demás actúen,
camina para que los demás caminen,
aprende para que los demás aprendan,
vibra para que los demás vibren,
conviértete en Luz para que los demás reciban la Luz, reconozcan la Luz, y quieran la Luz,
dona Amor para que los demás puedan conocer el Amor nuevo, en el Amor vivir, Amor donar.”
Pregunta:
Cuando no puedo compartir lo que he aprendido, lo que siento, me siento sola.
Respuesta:
“También esto es natural, si has elegido de ayudar otras Almas. Una enseñante, entrando a clase, sentirá siempre esto, la distancia de los niños a los que enseña y por lo tanto puede, en cierto sentido, sentirse sola.
Sólo cuando encuentra otra enseñante, siente algo en común, siente algo que le permite de abrir el corazón.
Luego, cuando vuelve a su clase, sabe que allí no puede ser totalmente comprendida, porque está entre niños que todavía tienen necesidad de aprender.
Sin embargo no está sola: está con Nosotros.
Porque Nosotros estamos cerca siempre.
Si esto recuerdas, también tú no te sentirás nunca sola.
Puedes encontrar a otros enseñantes que, como tú, tienen sus aulas para aprender y enseñar, como tú pueden conocer cierta soledad, pero han comprendido que enseñar es la elección de su Alma para ayudar otras Almas a despertarse, a elevarse, es un modo para seguir aprendiendo.
Ésta es la expresión de la Maestra de Luz: eres despegada, luminosa, cariñosa, sonriente, asertiva, totalmente e ininterrumpidamente disponible, testimonia tu Credo, no con las palabras, sino con tu vibración, con tu imagen.
Tu lenguaje sea un lenguaje de Amor, simple, claro: pocas palabras, palabras claras, con el tono, con el sonido.
El tono es indispensable para expresar tu Credo, tu Luz, la Luz que has elegido de llevar, el despertar que has elegido donar.
El tono es indispensable cuando las palabras tienen que ser ‘fuerza vibrante’.
El tono es para las palabras de sabiduría, el sonido para las palabras de Amor, de contención, de alegría, de felicidad.
Tu vibración sea la vibración del Amor, de la alegría, de la felicidad, de la fuerza, del intocabilidad, del orgullo.
Tu expresión sea la expresión de una Maestra de Luz que sabe hacer sagrado todo, cada palabra, cada acción, cada mirada, cada vibración, cada sonido que sale de su corazón, de su boca, pero todo en la sencillez, en la humildad total.
La sonrisa sea garantía de la humildad que os tiene que siempre ser, sean el escudo que protege.
Sea tu imagen radiante, sea tu vibración intensa, sea tu expresión intensa, sea tu andar orgulloso, pero humilde.
Quizás nada tendrás que enseñar, nada tendrás que hacer, sencillamente recorrer tu Camino.
Muchas Almas puedes despertar así, sólo pasando con tu Luz, con tu sonrisa, con tu vibración, con la felicidad expresada en el rostro, con la expresión humilde y orgullosa, con el Amor que ofreces ininterrumpidamente.
Recuerda que los Maestros de Luz no donan nunca por necesidad, se consagran totalmente para ser medios de la Gran Luz.
Esto es descender al mundo, pero vivir en alto con Nosotros, es descender como ‘instrumentos’, pero vivir en alto como Almas.”
Pregunta:
Conozco la importancia de vivir mi Esencia de Niña, pero si expreso esto, ¿cómo hago para ser una guerrera de Luz?
Respuesta:
“La mano a la Niña que existe en ti apretada tendré, para que tú puedas reconocerla, tranquilizarla, ayudar.
Si la tomas en tus brazos aprenderás a conocerla.
Y es así que te convertirás en una guerrera de Luz que sabe tomar en brazo, sabe acunar, sabe proteger, sabe acariciar y con los niños jugar.
Todo esto está bien lejos de la comprensión de la mente, pero está bien cerca de la comprensión del corazón.
Para la mente es difícil comprender cómo uno se vuelve grande, fuerte y guerrero de Luz reconociendo al propio Niño interior, tomándolo entre los brazos y volviendo a ser Niños, pero es así.
Y es así que se viven los opuestos.
La guerrera de Luz sabe ser tan fuerte para responder a las batallas que encuentra en su camino, tan dulce para arrullar a su Niña y los Niños que encuentra.
Estos opuestos la mente rechaza, no conoce, pero el Alma estos opuestos ha elegido de aprender a vivir.
Convertirte para tu Niña interior en una compañera de juegos requiere total humildad, la humildad de dejar ir la armadura de la guerrera, de saber jugar sin ninguna coraza.
A menudo se teme de pararse delante de la propia Niña interior y de cogerla en brazo, continuando así a ser guerreros que luchan, porque se teme de oír de la Niña la voz, porque, para hacerlo, la coraza y todo las armas se tienen que deponer, los zapatos se tienen que sacar para correr junto a ella por los prados.
Muchos guerreros también se detienen después de que a sus Niños interiores han tomado en brazo, porque no quieren permitir a ellos de jugar con otros Niños o no tienen la humildad de permitir que, en algunos momentos, sus Niños sean por otros ‘Corazones’ ayudados, guiados, queridos.
En cambio la guerrera de Luz sabe que a veces su Niña interior necesita jugar con otros Niños, ser nutrida con el alimento que ella no tiene, ser guiada por ‘Quien’ desde arriba toda ve.
Y he aquí que aprendiendo a cogerla en brazo pero también a dejarla ir, protegiéndola pero también haciéndola proteger, alimentándola pero también haciéndola nutrir, se convierte en aquella Niña y se convierte al mismo tiempo en guerrera de Luz.
Ahora puedes comprender de cuánto entrenamiento se necesita.
Pero no temas.
Inicia con deponer tus ‘armas’, tus ‘corazas’ lejos del prado en el que encontrarás a tu Niña interior, para no asustarla.
Luego acércate y no te gires para ver tus ropas, porque quizás Nosotros nos la llevemos, pero antes de que tú vuelvas Nosotros depondremos Nuestras ‘armas’, Nuestras ‘ropas’, Nuestras ‘corazas’, para protegerte con Amor, con la Luz.
Es natural temer de deponer las propias ‘corazas’, las propias ‘armas’, las propias ‘ropas’, sabiendo que en la vida existen y existirán batallas, pero quién tiene el coraje de hacer esto sin volverse atrás, profundamente sentirá de poseer todo aquello que lo tendrá preparado para sus batallas…
Y será tu Esencia de guerrera de Luz a hacer fluir un río antiguo, un río dentro nuevo de ti.
Es la guerrera de Luz que abre los caminos, que protege y la Niña defiende, que la incita a volver sus pasos seguros, a no temer a nada, pero siempre quedará la Niña a enseñar las grandes verdades a la guerrera de Luz, a enseñar el camino dónde la humildad, la verdad, la sencillez, el Amor se funden.
No existen ambas Esencias separadas.
Dejarse guiar por los Niños interiores es una conciencia incomprensible para la mente, es una conciencia que requiere un grande Credo, una gran humildad.
Los Niños interiores se dejan acompañar por Nosotros con abandono, son tan claros como el agua que brota del manantial, no retienen pensamientos, palabras, todo expresan con sencillez, con limpidez.
Saben decir todo con una sencillez que a veces desconcierta, pero que también hace sonreír y no turba.
En el mundo se trata a menudo de ahogar esta pureza.
Observa como a un niño se le concede su expresión total, su limpidez y aquellas expresiones espontáneas que hacen sonreír, pero apenas crece un poco empiezan los ‘no’, las enseñanzas para estar atento a hablar, a expresarse, y todo lo que es llamado educación.
Al adulto difícilmente son concedidas esta espontaneidad, esta limpidez, esta libertad de niños.
Los adultos que se creen guerreros porque luchan, en realidad están perdiendo más de lo que imaginan.
Es la Niña interior que tiene que acompañar la guerrera de Luz, sólo así la guerrera de Luz será invencible.
Déjate guiar cada vez más por la Niña que está dentro de ti.
Cuando expresas algo, pregúntate si una niña lo expresara así; cuando cumples una acción, pregúntate si una niña actuaria así; cuando haces un intento, pregúntate si una niña haría aquel intento, y enseguida oirás una voz que te dirá: “Los niños no tienen ningún propósito, ellos están en el aquí y ahora.”
Vive todo esto con gran equilibrio porque, naturalmente, donde sea requerida la guerrera de Luz fuerte y atrevida no es posible preguntarse esto y actuar como una niña.
Une estas dos Esencias fundiéndolas la una con la otra y descubrirás totalmente la Esencia de la guerrera de Luz, sentirás la belleza de vivir como una niña.
No puedes permanecer separada en nada, porque has elegido la unidad, porque has elegido de fundirte con el Todo, porque has elegido de permitir al Todo de entrar dentro de ti.
Te ayudaré a fundir todas las expresiones de tu Esencia, a fundirte con el Todo, con la Luz, en el Amor.
Cuando incierta eres sobre cómo se comportaría una niña o una guerrera de Luz, en aquella situación intenta preguntarte como se comportaría un Ángel: tus dudas se disolverán, y Yo te ayudaré a comprender.”
Extraído del libro: Estoy a tu lado
Autora: Satya

http://www.trabajadoresdelaluz.com.ar/

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