miércoles, 28 de junio de 2017

ÍNDIGO: A LA VIDA INTRAUTERINA CON AMOR


Todo y todos en el universo están en cambio permanente.
Escritores, filósofos, místicos y físicos concordaron en esta idea. Es así, la humanidad está cambiando, limpiando, para llegar a la manifestación de una nueva humanidad. Ella ya está con nosotros desde hace unos años. Y nos preguntamos: ¿han llegado de otro planeta?, ¿son personas capacitadas especialmente que ya estaban aquí con anterioridad?, etc. Y la respuesta es tan sencilla… ¿saben quiénes son esta nueva humanidad? pues nuestros niños. Sí, ellos en sus diferentes edades, son esta humanidad que se espera, inclusive profetizados en libros como La Biblia y otros. Los grandes maestros de Oriente y Occidente nos trajeron en distintas épocas la enseñanza del amor... y los niños son puro amor.

¿Alguna vez te preguntaste qué habrás sentido en el vientre de tu madre o de pronto hay actitudes que no entiendes en ti y no sabes su procedencia? En especial surgen estas interrogantes en las mujeres durante la gestación. Son tantos los cambios y vivencias que sentimos las futuras madres, que una pregunta a su mamá: ¿y tú también sentías las pataditas?, ¿qué antojo tenías? y ¿llorabas o reías y sentías que yo me movía? y así muchas interrogantes más.
Desde mediados de los años 70, autores como Frederick Leboyer publicaron libros como Birth without Violence (Nacimiento sin Violencia, Rochester, V T: Healing Arts 1975/1996), orientando a las gestantes en el momento de parto; este método Leboyer se difundió rápidamente.
En las décadas de los 70 y 80 se intensifica la investigación de la vida intrauterina. Algunos de los autores precursores en ello son los doctores Thomas Verny y John Kelley, con su libro La vida secreta del niño antes de nacer (Ed. Urano 1981/1986). Se hicieron estudios con las gestantes para comprobar si el feto escuchaba, percibía la luz, sentía los sabores, era sensible a los estímulos táctiles (7 semanas) y percibía en general lo que la madre vivenciaba.
Y sí, efectivamente se comprobó que, según la etapa gestacional, el feto podía
- oír (14 semanas),
- reaccionar a la luz (28 semanas),
- sentir los gustos (14 semanas), etc.

Ésto dio pie para tomar conciencia de ello y se empezó a preparar a las gestantes con cursos de psicoprofilaxis, los cuales siguen ofreciéndose y que son de gran valor y utilidad para el buen
desempeño de la madre en el parto.
Lo que más se ha evidenciado es que el feto siente y percibe los sentimientos de la madre. ¿Y cómo puede hacerlo? A través de la energía. Todo el universo es manifestación de energía. Lo
experimentamos, ¿les parece? Colóquense dos personas frente a frente, froten sus manos y luego póngalas una frente a la otra. ¿Qué sienten? Calor, ¿verdad? Ahora agarren un clip y un hilo.
Introduzcan el hilo en el clip, aten el hilo de tal manera que el clip cuelgue del hilo. Sujeten el hilo y estabilicen el clip, que no se mueva. Ahora en silencio denle cualquiera de estas órdenes:
1) adelante, atrás; 2) izquierda, derecha; 3) círculo. Verán como aunque sea un milímetro el clip obedeció su indicación, ¿verdad?

Pues ya hemos constatado que somos energía. Energía corporal y energía en pensamiento que se manifiesta en nuestra realidad física. Podemos concluir que nuestros pensamientos son energía y que se manifiesta físicamente por medio del sentimiento-intención. Imaginen entonces cuán importante son nuestros pensamientos y sentimientos, más aún en la gestación.
Durante la gestación deben de tomarse en cuenta los factores de riesgo. Entre éstos, uno de los más relevantes es el estrés. En la actualidad somos muchas las madres que trabajamos estando
expuestas a tensiones laborales, ocasionadas también por razones que varían desde el índole personal hasta el económico. Todo ésto genera estrés. El embarazo es un acontecimiento que a veces llega a nuestra vida sorpresivamente y el aceptarlo es un proceso, lo cual también puede generar estrés.

Los efectos del estrés en la gestante son poco difundidos, a pesar de ser tan importante el tomar conciencia de ellos para revertir los efectos. La hormona cuyos niveles de segregación se elevan con el estrés se llama Cortisol, y ésta produce un quiebre en el equilibrio emocional de la madre, afectando principalmente el desarrollo del sistema nervioso central (SNC). Ésto deriva en una desorganización en la maduración neurológica del feto y posteriormente en el bebé. Los niveles altos de Cortisol ocasionan, en el feto, nacimiento prematuro, bajo desarrollo del cerebro, bajo peso al nacer y, en la gestante, preclamsia (hipertensión y sus complicaciones).
En este momento lee el siguiente ejercicio siguiendo estas indicaciones (una vez que termines esta práctica, continúa leyendo): Coloca un espejo a tu lado. Siéntate y cierra tus ojos, respira profundamente y exhala toda tensión. Ahora pon tus manos, una sobre la otra, encima de tu corazón. Recuerda a una persona que amas, puede ser tu hijo, pareja, padres o recuerda un evento bello en tu vida. Quédate sintiendo ese sentimiento por un minuto.

Ahora agarra el espejo y mírate. ¿Cómo te ves? ¿Radiante, feliz, con un gesto dulce?
Bueno, lo que apareció en ti, a nivel orgánico, fue la hormona V.I.P. (Péptido Intestinal Vaso Activo) que se libera en actos de amor. La hormona del Amor regula todo el cuerpo, mejorando el sistema inmunológico, el flujo sanguíneo, el sistema cardíaco y la psiquis de la gestante. Estos factores favorecerán el desarrollo de un óptimo sistema nervioso central, con lo que se tiene niños con buen nivel de aprendizaje, más fuertes, más sanos (mejor sistema inmunológico), más hábiles, más creativos, con buen desarrollo del lenguaje, mejor comunicación, más sociables y armoniosos.
Como hemos visto, los pensamientos son energía y es, principalmente, a través de la energía que la madre se comunica con su bebé. También se ha hablado del estrés y de la repercusión
negativa de éste sobre madre y bebé. Hemos experimentado sentir bienestar y ya sabemos que estados como estos te benefician a ti, a tu pareja y sobre todo a tu bebé.

Te preguntarás: ¿Pero cómo hago para estar tranquila a pesar de todo? Lo experimentaste ¿recuerdas? Sólo desacelera, para y revive en tu mente un sentimiento, un momento de amor. Tú puedes lograr la armonía en tu vida de pareja, psicológica y social.
En estos tiempos hay una gran corriente de personas que dan importancia cada vez más al ser humano en su aspecto holístico; es decir, al ser integral: cuerpo, mente y espíritu. Y el ser humano es tal desde su concepción. ¡Y así es! Ya te habrás dado cuenta cuán importante son estos nueve meses, ¿verdad? En esta maravillosa etapa puedes utilizar varias herramientas para aportar a la óptima formación de este ser integral.
El objetivo es armonizar a las gestantes en tres aspectos: físico, mental y emocional-espiritual.
Encontraremos que en algunos casos la misma herramienta es efectiva para los tres aspectos.

Físico:
- Técnica de fluidez energética:
El Tai Chi-Qigong, “es una actividad, cuyos movimientos respetan las leyes fisiológicas del organismo, siendo la relajación y la concentración sus dos principios fundamentales”.
Regula los niveles de energía y suelta las vías afectivas (hombros, brazos y manos) para que la madre pueda transmitir la energía amorosa a su bebé en el vientre de forma efectiva y natural. Así mismo, relaja la mente.
- Práctica del Yoga para relajar y flexibilizar el cuerpo. También relaja la mente.
- Técnicas de respiración.
- Técnicas de relajación.
Mental:
- La técnica de relajación guiada también relaja la mente.
- Utilización de afirmaciones. Hacer una relación de los temores que existan en cuanto a tu embarazo y al bebé. Luego convertir estas frases u oraciones en positivo. Grabarlas en un cassette y escucharlas al despertarte y al acostarte. Repetirlas en voz alta para que te escuches y se graben en tu subconsciente. Ejemplo: tengo miedo al parto. Afirmación: yo tengo un parto feliz, seguro y relajado. Toda afirmación debe empezar con yo soy, tengo, sé,
siento, etc.

Emocional:
- Descubre lo que más te gusta hacer. Puede ser bailar, cantar, escribir, dibujar y colorear.
Alguna actividad que te genere sentimientos y sensaciones de bienestar. Practícalo, estarás tomando actitudes positivas. Se energizarán tú y el bebé.
- Disfruta de la naturaleza.
- Ejercita tus sentidos: huele, siente y mira todo lo bello. Elimina la televisión y las noticias.
Espiritual:
- Agradece al Universo-Dios-Cosmos, la denominación que le des, todo lo que tienes.
- Bendice a tu bebé y díselo en voz alta con sentimiento.
- Aprende a guardar silencio unos 10 minutos al día.
- Medita en tu corazón y conéctate con tu bebé, desde tu corazón hasta su corazón.

En la vida diaria:
Se recomienda estar en contacto con la naturaleza y llevar una buena alimentación, como también un control médico. Dialoga mucho con tu pareja y cuéntale lo que haces con tu bebé para que él también lo haga.
La importancia de los hemisferios cerebrales en los últimos años, gracias a las investigaciones en fisiología y sus avances, se ha descubierto que el cuerpo calloso de los niños de hoy se ha engrosado. Este interconecta a los dos hemisferios cerebrales. El cuerpo calloso será más grueso según las interconexiones que se
realicen entre uno y otro hemisferio. Debido a que los niños de hoy reciben mayor estimulación desde la gestación y por la memoria grabada en sus genes de generación en generación (memoria genética) es que hay más información que pasa de un hemisferio a otro (más interconexiones), engrosándose necesariamente el cuerpo calloso para filtrar la información. Es como una computadora, en ésta existen dos tipos de memoria: la del disco duro (que es
permanente) y la memoria RAM (temporal para los datos actuales, que luego son fijados en el disco duro, siempre y cuando haya memoria disponible en éste).

De igual forma pasa con el cerebro humano. El niño cuando nace tiene “el disco duro y la memoria RAM” en cero y disponible para grabar información. Durante la gestación se están formando las interconexiones entre las neuronas basadas en la información (estímulo que recibe). Así nace el bebé y es importante que, para que continúen generando interconexiones en él, se le siga estimulando. De ahí la importancia de los programas de estimulación temprana.
A partir de las investigaciones de Roger Sperry (Premio Nobel de Medicina en 1981) se habla de la lateralidad del cerebro. Las funciones del cerebro se reparten entre el hemisferio izquierdo y
hemisferio derecho; desempeñando papeles distintos.
Según los neurocientíficos, por este par de hemisferios, el hombre posee dos formas de conocimientos, dos modos de procesar la información.

Hemisferio Izquierdo
Pensamiento lógico
Hemisferio Derecho
Emocional
- Analítico
- Verbal
- Calculador
- Secuencial
- Simbólico
- Lineal
- Objetivo
- Lógico
- Intuitivo
- Artístico
- Creativo
- Subjetivo
- Integral-holístico
- Independiente del tiempo
- Imágenes
- Vemos como existen las cosas en el espacio y cómo se unen sus
partes para formar un todo.
Como se comentó, debido a una mayor interconexión entre ambos hemisferios, las distintas funciones de ambos se entremezclan de forma natural en estos niños quienes tienen mayor potencialidad de ser seres más integrales, más equilibrados.
Por otro lado, niños “hiperactivos” ha habido desde hace muchos años atrás debido a que la información recibida era insuficiente para la gran capacidad cerebral que tenían y al generarse tanta energía ésto los inquietaba. En la actualidad la información recibida por estos niños es mayor , habiéndose agrandado su capacidad cerebral por lo que necesitan aún más información y estímulos (es importante la estimulación sensorial prenatal y temprana) por lo que los programas educativos quedan cortos y desfasados ante las necesidades requeridas por los niños de hoy. Los beneficios del manejo del estrés y su factible eliminación en la gestante, por medio del método holístico -integral (cuerpo, mente, espíritu), también redunda en la mejor formación del sistema nervioso central y del cerebro, incluyendo evidentemente el cuerpo calloso y por ende la mejor interacción entre los hemisferios cerebrales, formándose desde la gestación niños en armonía y con un alto potencial de aprendizaje y desarrollo en todas sus áreas.

Meditación de corazón a corazón de bienvenida al bebé Índigo para un parto holístico
Un mes antes del parto empieza a practicar la siguiente meditación: Primero relájate, siéntate en un sofá, mantén la espalda recta. Cierra los ojos e inhala profundamente, exhala como si dieras un suspiro, suavemente pero con la boca entreabierta. Haz esta respiración tres veces de forma suave y relajada.
Visualiza la habitación, el sofá donde estás sentada y ahora empieza a imaginar tu cuerpo. Siente y visualiza tus pies. Imagina que inhalas una luz de color azul intenso (Índigo) que entra por tu
cabeza y al exhalar la diriges hacia tus pies que se vuelven de color azul Índigo. Ahora sube e imagina tus tobillos, pantorrillas y rodillas, inhala luz Índigo y exhala hacia esas partes de tu cuerpo. Siéntete suelta y relajada, muy suelta y relajada. Ahora subes hacia tus muslos y sexo, inhalas luz Índigo y la exhalas hacia esas partes. Llegas a tu vientre y lo visualizas de color rosado, de amor incondicional; inhalas luz Índigo y la diriges hacia tu vientre. Sigues subiendo, hacia tu plexo solar y corazón, inhalas luz Índigo y la exhalas hacia estas partes.

Cambiamos de lado y nos dirigimos hacia tu columna vertebral, vas sintiendo y viendo tus vértebras, una a una, relajándolas y enviándoles luz Índigo.
Llegamos a la nuca y el cuello, lo sueltas e inhalas y exhalas color Índigo. Y te vas soltando suavemente. Ese color y esa sensación bajan por tus hombros, tus brazos, manos y dedos. Tus manos están sobre tus faldas y las palmas de las manos hacia arriba. Sientes un calor, ¿verdad?
Es la calidez del color Índigo de paz y armonía. El azul es el color del mar, del cielo, de la frescura. Inhalas y ves la luz Índigo entrar por tu cabeza y llenarla toda hasta convertirse en una cabeza de azul Índigo.
Ya estás relajada. Enfócate en tu respiración de nuevo, inhala y siente tus manos cálidas y de color azul, son dos antorchas de color azul. Pon tus manos sobre tu vientre. Estás pasando ese color y esa sensación de relajación a tu bebé. Repite en voz baja y tierna: “Tú y Yo somos un equipo. Tú y Yo somos un equipo. Tú y Yo somos un equipo...”

Ahora concéntrate en tu corazón y pon una mano sobre éste. Siente que cuando inhalas el aire entra por tu corazón y sientes el movimiento de tu pecho; hacia afuera cuando inhalas y hacia
adentro cuando exhalas. Tu corazón es de color rosa de amor incondicional, que es el que se siente por un hijo. Tu corazón crece y sientes todo el amor por tu bebé. Desde tu corazón hacia tu vientre te imaginas un tubo de luz dorada. Por este tubo envías mensajes a tu bebé, mensajes de amor, de armonía, de tranquilidad. Háblale desde tu corazón a tu bebé. Ahora puedes ver a tu bebé en tu vientre y ubicas su pequeño corazón. Vuelves a ver tu corazón rosado, el tubo dorado de comunicación amorosa, y a tu bebé en líquido amniótico de color Índigo.

Ves su corazón rosado también y le dices: “tú eres un bebé hermoso, sano, fuerte, perfecto. Yo te amo y te acepto como eres. Tú y Yo somos un equipo. En un mes nacerás y trabajamos en
equipo para ello, yo me relajo y tu también. En el momento que estás naciendo yo inhalo y me contacto contigo y cuando exhale tú te relajas y empujas. Yo te ayudo a que salgas y tú me ayudas empujando porque Tú y Yo somos un equipo” (Fin de la meditación).
Utilizando distintas herramientas integrales-holísticas es posible, como madres gestantes, lograr la armonía y la tranquilidad, eliminando el estrés. Al manejar el estrés creamos un ambiente de
tranquilidad para nuestro bebé, nosotras y nuestra pareja. Esta armonización se verá reflejada en un bebé con un desarrollo óptimo, con una pareja integrada a las nuevas condiciones y con una tranquilidad interna contigo misma. Tú embarazo llevado de la manera explicada será un aporte para la formación de un ser integral y para un mundo mejor.

FUNDACIÓN INDIGO
Susana Rodríguez Liendo

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