martes, 28 de marzo de 2017

Alegria de Vivir (Sanaya Roman) Capitulo- 7º


CAPÍTULO 7
Redefinir el ego, reconoce quién eres.
Es importante reconocer quién eres, sin ser demasiado egotista o demasiado humilde.
Ese es el problema de dos caras de ser todo lo que puedes ser. Muchos de vosotros no habéis desarrollado una imagen de poder que desearais emular.
Muchas de vuestras imágenes y modelos de rol de personas poderosas proceden de aquellos que han abusado y utilizado mal su influencia.
En consecuencia, muchos de vosotros os habéis contenido de utilizar vuestro poder porque las imágenes que mantenéis de él son negativas.
Es importante desarrollar imágenes positivas sobre la naturaleza del poder Muchos de vosotros sois muy evolucionados, tenéis mucha visión interna y sabiduría y buscáis formas de expresarla en el mundo exterior.

Aprende a distinguir la diferencia entre aquellas personas que son realmente influyentes y llenas de luz, y aquellas otras que sólo llevan la capa del poder.
Esa habilidad te ayudará en tu camino de alegría, pues también te permitirá reconocer tu propia nobleza. Piensa ahora en una persona a la que consideres poderosa, hombre o mujer. ¿Qué es lo que admiras en esa persona? Todos conocéis a personas con una gran cantidad de autoridad y, sin embargo, cuando estáis con ellas os sentís despreciados, ignorados o rebajados.
Hablo de esas personas que parecen estar en una posición de poder y control, y que se hallan rodeadas por muchas otras personas. Diría que el verdadero poder es la capacidad para motivar, amar, animar y ayudar a la gente a reconocer lo que son. Piensa ahora en personas que conozcas y que hayan cambiado tu vida.
Al conocerlas, te sentiste inspirado y expandido.
Piensa en cómo usaron su influencia.
Es importante reconocer a personas que estén llenas de luz, pues aparecen de muchas formas y presentaciones.
Y es hora también de ser conscientes de aquellas otras personas que no te conducen por un camino de mayor luz y alegría.
Si puedes identificar claramente a aquellas personas que tienen en su mente el mayor bien para ti, y te rodeas de ellas, crecerás más rápidamente y tendrás mucho más que ofrecer a los demás. Las personas evolucionadas son almas muy afables. Algunas almas evolucionadas todavía no reconocen quiénes son, y pueden ser muy humildes.
En la mayoría de los casos son generosas, útiles y afables. Parece como si nunca pudieran hacer suficiente por ti.
Estoy hablando de un cierto nivel de desarrollo en el que la personalidad todavía no reconoce el nivel del alma.
Muchos de vosotros sois demasiado humildes, todavía lleváis la capa de la duda sobre vosotros mismos, y os preguntáis quiénes sois. Aquellos de vosotros que sois afables y amorosos estáis llenos de luz; tenéis mucho que ofrecer al mundo.
Es importante que os quitéis el velo porque eso os impide seguir sirviendo a una mayor escala.
Al prestar atención a vuestras dudas y temores, a esa pequeña voz que os dice: «No eres lo bastante bueno», estáis dando paso, simplemente, a vuestro yo inferior. Tenéis la capacidad para cambiar ese enfoque. Presta atención a tu naturaleza superior, y la inferior, simplemente, se marchitará por falta de atención No necesitas prestar atención a esas voces interiores que crean dolor, o que te hacen sentir menos competente, inteligente o hábil. Puedes actuar, simplemente, como si esa parte de ti mismo fuera un niño pequeño; consérvala, tranquilízala y sigue tu camino.
No permitas que esas voces atraigan demasiado tu atención, y no creas tampoco que eres esas voces. Aprende a no prestar atención a las pequeñas voces interiores que te harían pensar que no eres grande. La nobleza básica de tu alma busca expresión en tus acciones. ¿Qué cualidades o rasgos básicos de la personalidad te gustaría tener? ¿Qué rasgos de carácter tienes acerca de los cuales te sientes a gusto?
Debes darte cuenta de que las cualidades que te gustaría ser, ya las tienes. Tú estás buscando simplemente una expresión incrementada de ellas en tu vida. Hay una línea muy fina entre lo egotista y lo humilde.
Caminar por esa línea es lo que equilibra la expresión del poder. ¿Fanfarroneas sobre ti mismo? ¿Vas por ahí deseando decirle a la gente cuando has hecho algo grande? ¿O escuchas a la gente con el oído abierto y dejas de lado tus propios logros? La tendencia a exagerar los propios logros puede crear problemas. ¿Te encuentras a veces como ensayando lo que te dispones a decir a los demás acerca de algo maravilloso que has conseguido? Hay una diferencia entre proceder desde la confianza y proceder desde el egotismo.
Si tienes la sensación de haber hecho o de estar haciendo algo grande o insólito, envías un mensaje a tu subconsciente en el que le dices que eso no es un logro normal. Si quieres alcanzar mayores logros en tu vida, tómatelos con naturalidad cuando ocurran. (Felicítate a ti mismo, pero haz que parezca como si se tratara de algo que haces cada día.)
Por ejemplo, algunos de vosotros seguís dietas.
Cuando tenéis éxito durante uno o dos días, os decís lo maravillosamente que lo conseguisteis.
De ese modo le decís a vuestro subconsciente que eso es un acontecimiento extraordinario, y no uno normal.
Si quieres cambiar tus hábitos nutritivos y te alimentas saludablemente durante un día o dos, en lugar de sentirte como si hubieras realizado una gran hazaña, considéralo como algo que haces cada día. Tómatelo con naturalidad.
Entonces empezarás a instalar una visión de alimentación sana como un modo normal de ser. Más tarde, sin embargo, cuando eso se haya convertido en una forma de vida ya establecida, permítete sentirte bien por el cambio que has logrado.
Hay veces en que necesitas felicitarte a ti mismo más de lo que sueles hacer. Esta es la otra cara, no demasiado egotismo, sino la falta del mismo. Algunos de vosotros alcanzáis vuestros objetivos y ni siquiera os detenéis para reconocerlos o felicitaros a vosotros mismos; simplemente, enfocáis la atención en lo siguiente que tenéis que hacer.
Os falta conciencia de vuestros propios logros y no os ofrecéis reconocimiento alguno por lo que habéis conseguido.
Es importante ser consciente de la atención que prestar a quien no eres. Quizá digas: «Necesito hacer esto o aquello. ¿Por qué soy siempre tan desorganizado, tan poco centrado?».
Sé consciente de que, al pensar en tu falta de ciertas cualidades, sitúas esa falta dentro de ti mismo.
Creas aquello mismo a lo que prestas atención Si empleas tiempo en sentirte mal por algo que hiciste, sintiendo que no fuiste poderoso, o que no dijiste lo correcto, o si te centras en las cosas que no eres, aumentas su poder sobre ti.
En lugar de eso, reconoce las cualidades que posees.
Toma las cosas en las que quieres convertirte, y recuerda aquellos momentos en los que demostraste esas mismas cualidades.
Cuanto más veas dentro de ti mismo aquello en lo que te quieres convertir, tanto más lo serás.
Si te dices a ti mismo: «No tengo fuerza de voluntad, nunca logro hacer las cosas», simplemente estás enviando esa energía hacia el futuro. Si, por otro lado, empiezas a decirte a ti mismo: «Me encanta mi forma de actuar con los demás; tengo tanta fuerza de voluntad que estoy muy centrado», experimentarás una nueva energía que surge desde tu propio interior.
Te descubrirás a ti mismo convirtiéndote en esa cualidad.
Cada vez que tienes una imagen negativa de ti mismo, diciéndote cosas como: «Nunca logro hacer las cosas, no tengo tiempo suficiente», transmites una cierta imagen al mundo, emites esa misma cualidad, y creas esa misma circunstancia en tu vida. Si dices cosas positivas sobre ti mismo, también te convertirás en ellas.
Las almas muy iluminadas y evolucionadas saben cómo mostrar su grandeza y su poder y no crean ánimo defensivo, sino devoción. Si deseas que la gente te respete y te considere, debes saber que eso no sucederá porque vayas por ahí diciéndole a todo el mundo lo grande que eres.
Ya has visto a otras personas que lo hacen así; invitan al ataque. También has visto a personas que son realmente evolucionadas, que sonríen, que reconocen la grandeza en otras personas, y que se centran en asistir y ayudar.
Eso es verdadero poder.
Procede de la imagen interna que tienes de ti mismo.
No necesitas decirle a los demás si eres pacífico o estás centrado. Ellos lo saben. La comunicación es telepática.
Las imágenes que envías sobre ti mismo al mundo determinan cómo te ven los demás Si vas por ahí diciéndole a la gente algo sobre ti mismo que no sientes como cierto en tu interior, la gente lo percibirá. Por otro lado, si sabes que tienes una cualidad particular o rasgo de la personalidad, la gente lo reconocerá en ti vayas donde vayas, y te apoyará por ello, aunque tú no se lo cuentes.
Un ego refinado tiene la habilidad para llevarse bien con otras personas, para asistirlas a ver su nobleza y su poder.
A menudo, la competencia procede de aquellos que no ven lo que son, que no abrigan una confianza básica en su grandeza interior. Procede de una falta de confianza en sí mismos. Cuando estás realmente seguro, cuando conoces y experimentas la abundancia que hay disponible, no hay necesidad alguna de competir. En lugar de eso, ayudarás a otros a crear abundancia en sus vidas, ya sea en forma de dinero, amor o éxito.
Querrás ayudar a otros a ver quiénes son porque tendrás todo lo que necesitas y reconocerás quién eres. Cuando estás con tus amigos, ¿te sientes preocupado por lo que ellos puedan pensar de ti? Si deseas que te respeten y que te consideren, pasas tiempo escuchándoles. Ayúdales a centrarse en su bien superior, ayúdalos a ver su belleza y su luz interior.
A las personas que tienen verdadero poder no les preocupa la impresión que causan. Se sienten mucho más interesadas por la persona con la que están que por sí mismos.
Y descubren entonces que aumenta su sentido de paz interior. Muchos de vosotros habéis tenido miedo de afirmar vuestro poder debido a vuestras imágenes erróneas y negativas del poder Hay una gran necesidad de más modelos de rol y de líderes capaces de ser ejemplos de autoridad positiva.
Muchos de vuestros grandes líderes espirituales han llegado para mostrar nuevas imágenes de poder, de un poder refinado. Una persona influyente es alguien capaz de dirigir su voluntad hacia un bien superior; eso es verdadero poder.
Alguien que se siente preocupado por asistir y curar a los demás está demostrando poder. Aunque la gente pronuncie palabras profundas y hable de cosas sabias, si no te sientes enriquecido y expandido cuando estás con ellas, como si hubieras ganado acceso a un nivel más profundo de tu propio ser, entonces no has experimentado verdadero poder.
Si deseas que la gente que te rodea experimente tu poder y reconozca quién eres, escúchales con el corazón y no te preocupes por la impresión que puedas causar en ellos. Preocúpate por ellos y atiéndelos a ellos.
Presta atención con el corazón y céntrate en cómo puedes aumentar su conciencia y su energía.
El verdadero poder se puede ver en los ojos.
Hay tanto amor en los ojos de aquellos que son realmente poderosos y que te miran directamente.
No evitan tu mirada, sino que miran directamente hacia ella. Sientes que se preocupan realmente por ti, que prestan atención a lo que estás diciendo. ¿Ofreces esa clase de conciencia alerta a los demás? ¿Les prestas atención? ¿Les miras a los ojos cuando te hablan? ¿Escuchas lo que dicen, o estás ocupado en preparar tu respuesta o en pensar una defensa? ¿Se desvía con frecuencia tu mente hacia otras cosas mientras ellos están hablando? Presta atención con el corazón, escucha las palabras que no se pronuncian, pues todas ésas son formas de desarrollar tu poder.
Observa a esas personas que son amables y afables, que parece como si no pudieran hacer suficiente por ti, o que te ofrecen amor suficiente. Aumenta la presencia de esas personas en tu vida; atráelas hacia ti.
Ya habrás oído la expresión: «Los mansos heredarán la tierra». Significa que el poder se expresa a través de la humildad.
Las personas verdaderamente poderosas tienen una gran humildad. No tratan de impresionar, no intentan influir. Simplemente, son. La gente se siente magnéticamente atraída hacia ellas.
La mayoría de las veces permanecen muy silenciosas y centradas, conscientes de su núcleo interno.
Saben que todo lo existente en el universo exterior es, simplemente, simbólico de sus mundos internos.
Están a cargo de sus propios destinos y a menudo se ven rodeadas por muchas otras personas que buscan su consejo.
La gente se siente como recargada y regenerada por el contacto con ellas. No intentan convencer a nadie de nada; simplemente, invitan y ofrecen. Nunca persuaden, como tampoco emplean la manipulación o la agresividad para seguir su camino. Escuchan. Si hay algo que puedan ofrecer para ayudarte, lo ofrecen; si no, permanecen en silencio.
Durante las próximas semanas, mira a tu alrededor y busca los modelos de rol que has elegido y vuelve a definir el poder en tu vida.
Considéralo como ese río de energía de suave flujo que es dirigido por el alma. Sé consciente de quién eres.
Emite hacia el universo imágenes positivas y amorosas sobre ti mismo y observa cómo responde la gente.
Muéstrate dispuesto a usar sus más elevadas cualidades y a reconocer tus propias habilidades.
Redefinir el ego, reconocer quién eres
HOJA DE JUEGO
1. Piensa en dos personas a las que conozcas y que hayan representado realmente una diferencia en tu vida, que te hayan animado, querido y motivado, o que te han dejado inspirado y expandido.
2. Piensa en dos personas para las que tú hiciste lo mismo. Considérate como poseedor de cualidades que inspiran, motivan, animan y expanden a los demás.
3. ¿Qué cualidades o rasgos de carácter posees y que te gustaría ser capaz de expresar más a menudo, como la compasión, la sabiduría, la paz, la alegría, el equilibrio y la seguridad?
Anota a continuación todas aquellas en las que puedas pensar, y escribe cada una de ellas en una frase que implique crecimiento y expansión, como por ejemplo:
«Mi compasión se expande cada día».
4. Selecciona a una persona o situación con la que practicar esta semana la expresión de una de esas cualidades.

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