miércoles, 15 de marzo de 2017

VIDA IMPERSONAL DE JOSEPH BENNER "ENCONTRÁNDOME" CAP. 17


Tú que has estudiado cuidadosamente todo lo que en páginas se ha dicho y que crees haber logrado obtener un vislumbre de Mí, pero que, no obstante, no te sientes muy seguro, a ti Yo digo: acércate más, y ven y escucha con todo recogimiento, con el Alma, lo que ahora Yo voy a decirte:
 ¡Aquiétate! - y SABE - YO SOY - DIOS.
 Si ya has aprendido a "Aquietarte"; si ya has estudiado y meditado sobre este "YO" como Dios en tu interno; si ya también eres capaz de distinguirlo del yo personal; si ya has podido comprobar conscientemente que eres capaz de salir, por decirlo así, de tu personalidad y a ver a tu entidad humana tal como es, con sus mezquinas faltas y debilidades, su ruin egoísmo, sus pasiones y apetitos animales, sus infantiles deseos, tonto orgullo y vanidades;  Si ya efectivamente has logrado eso y ver, a la vez, con clara visión, todo lo antes dicho, sabe que en esos momentos ya has sido Uno conMigo en conciencia; y que es tu Ser Verdadero, Yo en tu interno, el que ha permitido que así veas, con Mis ojos, la Realidad de las cosas.

 
  En esos momentos quedaste libre de tu personalidad, pues viviste Mi Conciencia, llámala Cósmica, Universal, Espiritual o Impersonal, como gustes; porque, sábelo, tú no podrías haber visto todo eso en ti, a menos que hubiera sido, como realmente fue, con ojos Impersonales, Mis Ojos.
 Por otra parte, si miras hacia el pasado, recordarás que muchas veces, cuando te sentiste fuertemente impulsado a hacer ciertas cosas, algunas las lograste con resultados perfectos; en cambio otras, cuando argüiste en contra de tus propios sentimientos, razonando con tu intelecto hasta resolverte a tomar alguna acción diferente, siempre obtuviste, como resultado, el fracaso, la contrariedad o el sufrimiento.
 Esta conciencia que te impulsó no fue otra que la de tu Ser Verdadero, Yo en tu interno, que en esos momentos te guiaba, diciéndote clara y precisamente lo que debías hacer. En esos momentos tú percibiste Mi Voz con tus oídos Espirituales, Mis Oídos, y cuando obedeciste Impersonalmente, el éxito y la satisfacción no se hicieron esperar; pero, por el contrario, cuando creíste que personalmente sabías mejor lo que debías hacer, entonces sólo tuviste ante ti la derrota, el remordimiento y la infelicidad.
 

 Aun más, en ciertos momentos tú debes de haber sentido de antemano la proximidad de tales o cuales sucesos, la llegada de determinadas personas a las que aun no veías; y sin duda también has sentido vibraciones inarmónicas o desagradables cuando te has puesto al habla o de otra manera en contacto con algunas personas. Esto sucedió así porque entonces fue el real tú el que sintió con su cuerpo Espiritual o Impersonal, cuya conciencia te dio a conocer todo ello, porque siempre está alerta para protegerte, prevenirte y aconsejarte en todo lo que necesites hacer o saber, con respecto a todas las cosas, condiciones y sucesos materiales.

Pero sabe que el medio más seguro y mejor para que puedas conocerMe está completamente a tu alcance cuando el Amor altruista llena tu corazón; es decir, cuando sientes un fuerte e irresistible impulso para ayudar a alguien a curar sus enfermedades o aliviar sus penas aportándole alguna felicidad o, principalmente, señalándole el Camino Recto que lo conduzca efectivamente a la tan ansiada y Verdadera Felicidad; esto sí es, en verdad, un sentimiento inequívoco de Mí en tu interno, puesto que hace, por completo, a un lado a la personalidad, y mediante ello Yo utilizo sin restricción alguna tu mente y tu cuerpo para el propósito para el cual los instituí, es decir, para que sirvieran de conductos por los que se expresara Mi Verdadera Naturaleza, que es el Amor Perfecto, al Cristo de Dios, el único Poder que es dador de vida y vigorizante; que impulsa a todo movimiento, que es sanativo y todo providente, a la vez que conformador de todo en el Universo.
 Todo esto se te dice, a fin de grabar en ti que Soy Yo, en tu cuerpo Espiritual, el cuerpo Perfecto interior donde Yo moro, el que de esta manera siempre te estoy hablando, para prevenirte, enseñarte y ayudarte en general en todos los asuntos de la vida, sí, hasta en el más pequeño detalle. Y sabe que si te resolvieras a volverte a Mí y quisieras observar y estudiar cuidadosamente esta clase de impresiones que recibes a cada momento; y aprendieras a confiar en ellas, o más bien, por conducto de ellas a esperar y descansar en Mí, poniendo también toda tu fe en Mí, sabe que Yo te guiaría en todos tus pasos, te resolvería todos tus problemas, haría fácil toda tu labor y, en una palabra, serías conducido por entre verdes y alegres praderas que te brindarían sus frutos, a la orilla de las tranquilas aguas de la vida.

 ¡Ah, hijo Mío, si tú emplearas sólo una décima parte del tiempo y de la energía que has desperdiciado en buscar por afuera, entre las cáscaras del humano conocimiento y humanas enseñanzas; si esa mínima parte la emplearas –digo- con serios y determinados esfuerzos tendientes a hallarMe en tu interno; Si dedicaras tan sólo una hora de cada día a Mí solamente, imaginando y practicando Mi presencia en tu interno; Yo te prometo, por medio de estas palabras, que no sólo Me hallarás pronto, muy pronto, sino que seré para ti una fuente inagotable de tal Sabiduría, Fortaleza y Ayuda, como tu mente humana, por ahora, posiblemente no puede concebir.

 Sí, si tú así verdaderamente Me buscas, haciendo que Yo sea lo PRIMERO en tu vida, no descansando para nada hasta encontrarMe, Yo te aseguro que no pasará mucho tiempo sin que seas consciente de Mi Presencia, de Mi Amante Voz, que te habla constantemente desde lo más hondo de tu corazón.
 Así aprenderás a venir a Mí, en pos de Dulce Comunión, y gradualmente te hallarás viviendo ya en Mi conciencia, así como que Mi Palabra ya encuentra morada en ti, y como consecuencia de ello sabe que sea lo que fuere aquello que desees, de modo milagroso para tu conciencia humana se te realizará.
 Mas sabe que el vivir continuamente en Mí podrá serte difícil al principio, porque el Mundo, el Demonio y la Carne se hacen sentir aún en tu conciencia. Pero también sabe que gradualmente podrás irte acostumbrando a ver con Mis Ojos Impersonales, y mediante ellos, pronto podrás ser capaz de mirar la Realidad interna de las cosas; sí, aun hasta la misma Realidad de los que aparecen como Señores y Dueños de la Tierra; entonces te hallarás viviendo en un maravilloso Mundo nuevo, poblado de Seres Angelicales que usan los cuerpos de Carne de sus personalidades humanas, como meros vehículos, instrumentos o vestiduras, que les sirven para ponerse en contacto con las condiciones y experiencias terrenales que ello mismos han creado, para poder desarrollar las cualidades del Alma necesarias para la perfecta expresión de Mi Idea sobre la tierra.

 Entonces, para tus ojos no habrá sombras, no habrá mal y, consecuentemente, tampoco habrá Demonio; porque ya para ti todo es Luz y Amor, Liberación completa, Felicidad y Paz, porque Me miras en todo: en cada Ser, que es Atributo Mío; en cada cosa animada, que es alguna fase de Mí; y no necesitarás sino dejar que Mi Amor irradie desde lo íntimo de tu corazón, para que Su Luz resplandeciente ilumine para ti el significado Verdadero de todo lo que ves. Y entonces vendrá a ti la gran Realización, consistente en que has hallado el Reino de Dios, que andas en él, que está aquí mismo en la tierra, que es el que está manifestando todo a tu alrededor, que has estado viviendo en él todo el tiempo, pero que no lo supiste. Que en vez de hallarse en algún lugar lejano en lo externo, está dentro de tu propio ser, dentro de todo otro ser; y que ese Reino es lo recóndito, lo más íntimo, de todas las cosas manifestadas.

 En otras palabras, podrás percatarte de que es la REALIDAD de TODAS las cosas, y que todo aspecto exterior de ellas no es sino la sombra de esa Realidad, lo cual fue creado por los falsos conceptos del hombre, así como por su creencia en que se hallaba separado de Mí. Y cuando ya hayas encontrado El Reino, también encontrarás tu lugar en El, precisamente al darte cuenta de que tú eres en verdad uno de Mis Divinos Atributos; que toda tu labor se te asignó desde el principio y que todo por lo que has pasado no ha sido sino para la preparación o adaptación necesaria de tu personalidad humana para tal labor.
 Y toda tu Alma se sentirá rebosante de gozo, ya que después de tantos años de extravío e incertidumbre, has regresado, por fin, a Mi Hogar y puedes ahora entrar a disfrutar de Mi Vida Verdadera y ser Uno en Conciencia conMigo y con todo otro Ser, los que ahora ya serán para ti tus otros “Yo”; todos cooperando con su individual labor para obtener la final y perfecta expresión de Mi Divina Idea sobre la tierra.
 Tú, a quien la lectura de estas páginas ha evocado en tu mente el recuerdo de pasadas alegrías, y si al influjo de esa evocación tu Alma ha sentido como que vuelve a la vida, sabe que no debes dejar estas palabras sino hasta que hayas podido extraer de ellas todo el significado que Yo quiero hacer llegar a ti. ¡Aquiétate! Escucha Mi Voz interna y sabe de las glorias que te esperan, si eres capaz de ver con ojos Impersonales y escuchar con entendimiento Impersonal.
 Mas si esta lectura te ha proporcionado apenas la primera visión de Mi Realidad en tu interno, pero a pesar de ser la primera, ha sido lo suficientemente grande para conmoverte de emoción por la parcial realización que de Mí y de Mi Reino has tenido al experimentar las elevadas vibraciones que te han transportado a altos planos de éxtasis Espiritual, lo cual, aunque ha sido temporal, te ha hecho tomar la resolución de tratar de vivir siempre rodeado de ese influjo extraño hasta ahora, pero que ya sabes que es Mi conciencia que ha comenzado a influir en ti; si por consecuencia de lo anterior has decidido obedecerMe de hoy en adelante, sabe de antemano, Amado Mío, que no debes desalentarte si ignominiosamente fracasares, cuando se te presente, inmediatamente después, la ocasión de probar la sinceridad y firmeza de tu resolución.

 Sabe también que precisamente intentando, fracasando y dándote cuenta, muy a tu pesar, de tu propia falta de fortaleza y habilidad para descansar y confiar en Mí, es como se hace posible que Yo despierte y aliente en ti la conciencia de Mis Divinos Poderes, siempre listos a manifestarse por tu conducto.
 Asimismo sabe que esas elevadas vibraciones son tan sólo el surgimiento de ciertas cualidades de Alma que entran en acción y desarrollan en ti las facultades correspondientes, las que deben quedar bien cimentadas antes de que sea posible que Yo pueda manifestar esos Poderes.
 Y naturalmente que cuando tales cualidades de Alma entran en acción, ponen en activa oposición a ciertas otras que hasta entonces habían predominado en tu naturaleza sin impedimento alguno, las cuales deben ser vencidas primero, para que de esa manera puedan quedar, después, en condiciones de ser debidamente utilizadas, precisamente antes de que las cualidades de Alma puedan libremente expresarse.
 Esta oposición, sábelo también, no tiene más objeto que hacer reaccionar, robustecer y perfeccionar a las cualidades de Alma antes referidas, ya que ellas deben ser capaces de resistir todo
ataque de lo externo, antes de que verdaderamente puedan manifestar plenamente todos Mis Divinos Poderes, que siempre están haciendo presión, desde lo interno, con el propósito de externarse. Mas sabe que yo manifiesto por ti esos poderes tan pronto como eres ya lo suficientemente fuerte para poderlos llevar contigo.
 Empero, el error que cometes consiste en tratar de desarrollarte tú mismo y por ti mismo. YO SOY el Árbol de Vida en tu interno. Mi Vida debe hacer presión y la hace siempre, de lo interno hacia afuera, mas ha de ser por medio de un desarrollo o crecimiento continuo aunque gradual. Así, pues, tú no puedes llegar a la edad madura, al florecimiento de tus aspiraciones Espirituales, antes de llegar a esa madurez por medio del proceso natural, y no porque trates de desarrollarte tú mismo y por ti mismo; pues ten siempre presente que Mi Vida es lo que en todo tiempo está haciéndote crecer y desarrollarte, es decir, está elevando sobre cimientos inconmovibles el edificio de la perfecta salud, de la inagotable fuerza y de la inconfundible belleza, que deben expresarse de manera tangible o palpable, tal como ya son en lo interno.


 Tú que ya has comenzado a darte cuenta de que YO SOY quien está en tu interno, pero que aun no has aprendido a entrar en intimidad o a comulgar conMigo, la oportunidad se te presenta para que hoy lo hagas. ¡Escucha, pues! Ya has aprendido a "Aquietarte" y quizás hasta has sentido Mi Presencia en tu interno. Si así es ya efectivamente, si sabes de cierto que YO SOY quien está allá, hazMe una pregunta y pídeMe silenciosamente y con fervor que Yo te la conteste, pero sin que medie en ello ninguna ansiedad, zozobra o interés personal de tu parte, es decir, permanece con la mente perfectamente vacía de todo eso y en estado de esperar confiadamente las impresiones que te vengan de lo interno.
Si como contestación te llegara algún pensamiento que desde luego reconoces semejante a algo que ya has oído y leído en alguna parte, desechalo inmediatamente y di: "¡No, Padre! ¿Qué dices Tú?"
 Podrán venirte otros muchos pensamientos de procedencia humana, pero si estás alerta, seguramente que los reconocerás como tales y rehusarás desde luego aceptarlos, y entonces, si persistes en pedir que Yo te conteste, al fin lograrás la ansiada respuesta, la que inequívocamente sentirás que proviene de Mí. Estas dilaciones y alternativas las tendrás sólo al principio, pues cuando hayas aprendido a distinguir Mi Voz de Otras Voces y a eliminar por completo tu interés personal, entonces podrás lograr, a voluntad, la intimidad o Comunión conMigo, sin la interferencia de ideas, creencias y opiniones de otros; ya entonces podrás preguntarMe lo que quieras u otros podrán hacerte cualquier pregunta sobre algún problema en el que ellos necesiten ayuda, y, en tal momento, Yo haré aparecer en tu mente las palabras que has de comunicar, ya sea silenciosamente, si son para ti mismo, o en voz alta pronunciadas por tu boca, si se trata de preguntas que otros te hayan hecho.

 Tú, Hijo Mío muy Amado, que te has consagrado a mí y que estás encaminando todos tus esfuerzos hacia la unión conMigo, pero que en vez de lograrla te hallas, a juzgar por las apariencias, con que todo apoyo o base de ayuda del Mundo te ha sido quitado o se te está quitando y que te encuentras sin dinero y sin amigos, sin saber a dónde volverte en demanda de humana ayuda; Sabe, Mi Bienaventurado Hijo, que ya estás cerca, muy cerca, y que si a pesar de todas esas apariencias persistes en tu gran anhelo de continuar viviendo en Mí y dejando que Mi Palabra viva en ti y que Ella te guíe, descansando absolutamente en Mi Promesa, muy pronto haré que se produzca en ti una gran Alegría, una Realización y una Paz de tal naturaleza, que sería imposible describirlas con palabras, ni aun concebirlas con la mente humana.

 Y precisamente porque has obedecido Mis Mandamientos, has confiado en Mí y has buscado primero Mi Reino y Mi Justicia, Yo te daré por añadidura todo lo demás, aun aquello que el Mundo te ha negado. Pero tú, Mi Hijo Amado, que si bien te has consagrado a Mí, y te sientes a pesar de ello sujeto a muchas cosas del Mundo, siéndote imposible soltarlas y confiar por completo en Mí; Tú, a quien justamente por eso te he llevado hasta el fracaso, al desengaño y aun hasta la misma pobreza, con el objeto de enseñarte cuál es el valor que tan sólo pueden tener las cosas del mundo, su inestabilidad, su falta de poder para proporcionar felicidad verdadera, así como que por sí mismas nada pueden darte, porque así no lo pueden tener de Mi Vida Real;  Tú, hijo querido, que aun no puedes ver esto, y que tu corazón está lleno de ansiedad y de temor porque no aciertas a ver de dónde ha de venirte el pan de mañana o el dinero para la renta del mes siguiente o para el pago de la deuda insoluta; Escucha una vez más Mis Palabras, dadas a ti como a todos, mucho tiempo ha, en el Sermón de la Montaña;

"Por tanto, Yo os digo, no os preocupéis por vuestra vida, ni qué habréis de comer; ni qué beberéis; ni aun por vuestro cuerpo, con qué os habréis de vestir. "¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo mas que el vestido? "Contemplad a las aves del aire; ellas no siembran ni siegan, ni guardan en graneros, y, sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho más que ellas?
 "¿Quién de vosotros, por acongojarse, podría añadir a su estatura un codo? "¿Y por qué os preocupáis por el vestido? Considerad a los lirios del campo, cómo crecen; ellos no tejen ni hilan, y, sin embargo, Yo os digo que ni Salomón con toda su gloria fue vestido como uno de éstos. "Y si Dios viste así a las yerbas del campo, que hoy son y mañana son arrojadas al horno, ¿no os vestirá mucho mejor a vosotros, ¡ oh hombres de poca fe! ?

 "Así, pues, no os preocupéis diciendo: ¿ Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? "(Porque todas esas cosas las buscan los gentiles. ) Pues vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
 "Mas buscad primero al Reino de Dios y Su Justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura. "Por tanto, no os acongojéis por el mañana, que el mañana traerá su propia congoja. "Basta al día su propia aflicción".
 ¿Necesitas, acaso, Mandamientos más contundentes y Promesas más claras y definidas, Tú, que te has consagrado a Mí y te llamas Mi Discípulo? ¡Atiende! ¿Ha habido alguna ocasión en que mirando a tu alrededor todo sombrío, no te haya llevado Yo la Luz que necesitabas? ¿Puedes tú, con lo que ahora ya sabes, mirar hacia tu vida pasada, y decir sinceramente ante ti mismo si podrías haberla ordenado mejor? ¿Te decidirías a cambiar tu comprensión Espiritual por las posesiones terrenales de alguno que tú conozcas? ¿No te he dado Yo todo eso, a pesar de que te has estado rebelando y rehusando escucharMe toda tu vida?
 ¡Ah Hijos míos! ¿No podéis ver que el dinero, el hogar, los vestidos, el alimento y la adquisición de todo ello son tan sólo meros incidentes, y, por tanto, nada tienen que ver con vuestra Vida real, a excepción de que les deis realidad pensando que son de importancia primaria, dejándoMe a Mí, en cambio, a un lado? Y si se hace necesario que Yo te quite las cosas del mundo para que puedas aprender la Verdad, o sea, que YO SOY lo único importante en la Vida; que Yo debo ser para ti lo PRIMERO, si verdaderamente Me amas, sabe que obro como obraría el buen médico, quien, con el fin de hacer que el paciente recupere la
salud, lo primero que hace es quitar la causa del mal; sólo así es posible que la Felicidad y Prosperidad reales y duraderas puedan ser tuyas.

 Y esto también se refiere a ti, Hijo Mío, que has perdido la salud; a ti que has perdido el valor; a ti que has perdido todo dominio de ti mismo y que, después de fatigosos años de buscar en lo externo, por medio de remedios materiales, que has tomado siguiendo con toda fe las instrucciones que médicos humanos te han dado, con el objeto de recuperar la, vitalidad perdida, al fin has recurrido a Mí en tu interno, con la vaga esperanza de que quizá Yo pueda ayudarte; Sabe, Mi Pequeño, que tú también debes venir en completa sumisión a Mí, al Uno y Único Medio que puede curarte. Porque YO SOY la Omnipotente Vida en tu interno. YO SOY tu Salud, tu Fortaleza, tu Vitalidad, y sólo hasta que puedas sentirMe en tu interno y saber que YO SOY todo esto para ti, hasta entonces podrás tener Salud verdadera y permanente.

 Y ahora, Hijos Míos, acercaos todos más a Mí, pues os voy a decir cuáles son los medios de obtener todas estas cosas: Salud, Prosperidad, Felicidad, Unión y Paz. En las siguientes palabras se encuentra oculto el Gran Secreto. ¡Bienaventurado aquel que logra encontrarlo!
 ¡Aquiétate! Y SABE - YO SOY - DIOS.
 Sí, SABE que YO SOY quien está en ti; SABE que YO SOY Tú, SABE que YO SOY la VIDA. SABE que Toda Sabiduría, Todo Amor y Todo Poder se hallan en esta Vida, la cual esta fluyendo libremente por todo tu ser, AHORA mismo.
 YO SOY la VIDA, YO SOY la INTELIGENCIA, YO SOY el PODER en toda Substancia, en todas las células de tu cuerpo; en las células de toda materia, sea mineral, animal o vegetal; en el fuego, en el agua y en el aire; en el Sol, en la Luna y en las Estrellas. YO SOY eso en ti y en todos, en todo lo que ES (o existe). La conciencia de todo eso es Una con tu conciencia y Toda conciencia es Mi conciencia. Por virtud de Mi conciencia en Todo ello, todo lo que tienen o son es tuyo, pero debes demandarlo.
 Así, pues, háblales EN MI NOMBRE. Háblales en la conciencia de tu Unidad conMigo. Háblales en la conciencia de Mi Poder en ti y de Mi Inteligencia en ellos. Habla, ORDENA lo que Tú QUIERAS en esa conciencia y el Universo se prestará a obedecerte.
 ¡LEVANTATE, oh aspirante a la unificación conMigo, y acepta, ahora mismo, tu Divina Heredad! ¡ Abre por completo tu Alma, tu mente, tu cuerpo, y aspira profundamente Mi Hálito de Vida!
 Sabe que YO ESTOY llenándote por completo hasta rebosar, con Mi Divino PODER, y que cada fibra, cada nervio, cada célula, cada átomo de tu ser, está ahora VIVIENDO conscientemente con Mi Vida, con Mi Salud, con Mi Fortaleza, con Mi Inteligencia, con MI SER-EN-ELLOS!
 Porque como YO SOY (o estoy) en tu interno, no estamos separados; no hay posibilidad siquiera de que pudiéramos estarlo. Porque YO SOY Tú. YO SOY tu VERDADERO Ser, tu VERDADERA Vida; sí, YO SOY el que manifiesto Mi SER y TODOS MIS PODERES en ti AHORA mismo. ¡DESPIERTA! ¡Levántate y haz valer tu Soberanía! ¡CONOCE tu SER y tus PODERES! ¡SABE que todo lo que Yo tengo es tuyo; que Mi Omnipotente VIDA está fluyendo por ti; que tú puedes tomar de ELLA y hacer con ELLA lo que QUIERAS; que ELLA es para ti Salud, Poder, Prosperidad, Unión en todo; Felicidad, Paz; en fin, lo que tú de ELLA Demandes! 

 Imagina eso. ¡ PIÉNSAlo, SÁBElo! Después, con toda la Seguridad de que todo ello constituye tu naturaleza, ¡Habla la PALABRA, el Verbo Creador! Puedes estar cierto de que no la pronunciarás en vano. Pero sabe, Mi Amado, que esto no podrá ser sino hasta que hayas venido a Mí en completa, en total sumisión, haga que te hayas entregado tú mismo a Mí; hasta que hayas puesto voluntariamente a Mi disposición tus bienes, tus asuntos; hasta que hayas puesto tu Vida bajo la salvaguardia Mía, dejándoMe, dejándome a Mí todo el cuidado y responsabilidad de ella; descansando y conmiando en Mí absolutamente.
 Cuando ya hayas hecho esto, entonces las Palabras escritas antes, al ser Habladas por ti, harán que Mis Divinos Poderes, hasta ahora latentes en tu Alma, se aviven y entren en actividad; entonces tendrás conciencia de que hay una Potente FUERZA en tu interno, la que, según el grado en que vivas en Mí y dejes que Mis Palabras vivan en ti, te librará por completo de tu Mundo de Ensueño; te vivificará en Espíritu; hará que para ti todo sea claro; te proveerá de todo lo que desees y apartará de ti, para siempre, la pena y el dolor. Entonces ya no tendrás más dudas, ni formularás más preguntas, porque entonces tú ya SABES que Yo, Dios, tu verdadero Ser, siempre seré tu providencia, siempre te indicaré lo que debes hacer y cómo hacerlo; porque en verdad, entonces, tú ya has podido descubrir que Tu y Yo somos Uno.

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